ca-pub-2649426768334603 GRANDES TESOROS OCULTOS: LA SEMILLA DEL MAL. PRECURSORES DEL NAZISMO.
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jueves, 8 de marzo de 2018

LA SEMILLA DEL MAL. PRECURSORES DEL NAZISMO.


... Posteriormente, Houston Stewart Chamberlain, un pensador británico nacionalizado alemán por su convencimiento de que los arios iban a ganar la futura guerra con la que se iba a dirimir el futuro de Europa, impulsó alguna de las teorías del pangermanismo que tuvieron gran influencia sobre el nacionalsocialismo. En Los fundamentos del siglo XIX, defiende la conveniencia de conservar los valores de la cultura alemana a partir de una decidida lucha contra todos los elementos extraños y ajenos a la cultura tradicional de la nación germana. En su obra, hay una clara identificación entre los teutones y los arios, al tiempo que desarrolla una interpretación nacionalista del pasado alemán ajena a toda realidad, por la que llega a identificar a la práctica totalidad de los grandes personajes históricos como supuestos miembros de la raza aria. Según el pensador británico: «Los teutones son el alma de nuestra civilización. La importancia de cualquier nación, en la medida en que es un poder actual, está en relación directa con la genuina sangre teutona presente en su población». 




En un tono apocalíptico, tan del gusto de posteriores ideólogos nazis, Chamberlain añade en su obra: «Si no se produce pronto entre nosotros un renacimiento vigoroso, si no conseguimos pronto entre nosotros librar a nuestra cultura de los grandes oropeles extranjeros que arrastra consigo el cristianismo, si no conseguimos crear una nueva religión, entonces preparémonos a ver surgir de las sombras del futuro un segundo Inocencio III, con un nuevo Concilio de Letrán, preparémonos a ver como reviven las hogueras de la Inquisición… La corrupción de la sangre y la influencia desmoralizadora del judeocristianismo son las causas principales de nuestros fracasos». Algo más tarde, este mismo planteamiento fue asumido por Himmler cuando consideró a la Iglesia, tanto a católicos como protestantes, y especialmente a la Inquisición, como un instrumento para perseguir y eliminar a los últimos representantes de la auténtica religión pagana y germana que él precisamente va a tratar de resucitar durante los años que los nazis ejercieron su poder en Europa. No nos precipitemos, porque esto es algo que veremos en páginas venideras; ahora, centrémonos en tratar de comprender las bases de este nacionalismo alemán que, como el resto de los nacionalismos, tanto del pasado como del presente, se sustentan en una serie de falsos planteamientos y en una manipulación del pasado que poco o nada tiene que ver con la realidad para ensalzar las virtudes de un grupo contra la perniciosa influencia que según los ideólogos del nacionalismo tendrían los agentes externos...

Información extraída de Los orígenes ocultos del Tercer Reich




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